El proyecto Picasso de Heinz en La Rioja supone una inversión de 68 millones de euros y la creación de 40 nuevos empleos

En 1873, Henry Heinz fundó una pequeña empresa en Pittsburgh (Pensilvania, Estados Unidos) dedicada a la elaboración de condimentos y salsas. En la actualidad, Heinz se dedica a la elaboración de salsas y platos preparados y tiene presencia en prácticamente todo el mundo.

 

La compañía estadounidense llegó a España en 1988 con la adquisición de Orlando, que había nacido en 1922 en San Sebastián y en su origen era una empresa dedicada al envasado de salazones de pescado. En 1961 abrió su planta en Alfaro (La Rioja), y en 1964 lanzó al mercado el tomate frito que la hizo famosa. En la actualidad, Orlando se dedica principalmente a la elaboración de salsas.

 

La última operación de peso en la compañía se produjo en 2015 con la fusión de Heinz con Kraft, otro gigante del sector agroalimentario, cuyas salsas se unieron al catálogo de producto de la planta riojana. En marzo de 2022, el grupo hizo oficial la reorganización estratégica de la producción de salsas en Europa, y en la actualidad esta fábrica está ampliando sus instalaciones para aumentar su producción, con la vista puesta fundamentalmente en la exportación.

 

     

 

Heinz llegó a España en 1988 con la compra de Orlando. ¿Cómo ha evolucionado la compañía desde entonces?

La evolución se ha plasmado en dos aspectos fundamentales: pasamos de ser un fabricante de salsas de tomate exclusivamente para el mercado español a un fabricante de salsas de todo tipo para mercados muy diversos a escala mundial.

 

En 1999 levantaron la planta actual, y ahora están construyendo otra nueva. ¿Reemplazará a la actual o es una ampliación?

Se trata de una ampliación de la planta actual asociada a un incremento de nuestra capacidad tanto en lo que respecta al volumen de producción como a nuestra capacidad tecnológica, con vistas a la fabricación de los futuros productos del grupo.

 

¿Qué supone la nueva planta en términos de producción, inversión y creación de empleo?

La nueva planta conlleva una inversión de 68 millones de euros para poder producir hasta 60.000 toneladas anuales de salsas, para lo que será preciso incrementar la plantilla con 40 empleados adicionales.

 

Primero compraron el terreno y ahora ya están construyendo. ¿Cuándo prevén que entre en marcha y cómo se integrará en el mercado?

Tenemos previsto realizar las primeras fabricaciones para el mercado en noviembre de 2024. Al principio combinaremos la fabricación de productos existentes con las nuevas innovaciones y a medida que estas últimas vayan creciendo en volumen iremos incrementando la utilización de las nuevas instalaciones. La integración en el mercado también será paulatina.

 

En 2015, Heinz se fusionó con Kraft. ¿Cómo ha afectado esa operación a la filial española?

La fusión nos abrió nuevas posibilidades de crecimiento porque supuso la introducción en las opciones del grupo de una nueva marca, Kraft, que también contaba con una larga historia en España. Por ejemplo, empezamos a fabricar en nuestras instalaciones la famosa salsa Kraft.

 

La planta de Alfaro ha sido declarada estratégica en La Rioja. ¿Qué importancia tiene España para la compañía?

En realidad, el que ha sido declarado estratégico es el proyecto Picasso, que es un proyecto que tiene mucho peso dentro de la compañía, y el hecho de que esta haya elegido la planta de España frente a otras candidatas como las de Polonia o el Reino Unido demuestra que, en estos momentos, la compañía apuesta por nuestro país.

 

¿Qué porcentaje de su producción se destinará a la exportación?

En el proyecto Picasso el 95% del volumen producido se destinará a la exportación. En cuanto a nuestros volúmenes actuales, destinamos a la exportación el 40% de lo que fabricamos.

 

¿Qué otros proyectos importantes han desarrollado en nuestro país?

Desde la construcción de la fábrica en 1999 nada comparable a Picasso, si bien hemos experimentado un crecimiento gradual a lo largo de los últimos cinco años como resultado del cual, de cara a 2024, tenemos previsto producir un 50% más de volumen que en 2018 y la mayor parte de ese incremento será para mercados de exportación.

 

¿Cuáles son los próximos retos a los que se van a enfrentar?

Principalmente dos: medio ambiente y digitalización. Es decir, la descarbonización de nuestras actividades y la transición hacia una mayor digitalización de nuestros procesos de trabajo.

 

Fotos: Heinz