España confirma su papel como puente de inversión hacia Latinoamérica

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744 empresas extranjeras utilizan nuestro país como plataforma para invertir en la región, donde controlan 1.081 filiales.

España es mucho más que un puente de entrada y salida de inversiones hacia Latinoamérica: es un trampolín y un hub estratégico desde el que los capitales toman impulso en ambas direcciones. Así define nuestro país el informe “El uso de trampolines en la inversión extranjera del mundo hacia América Latina: el papel de España”, elaborado por el Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (Ceapi) en colaboración con la Universidad Complutense de Madrid (UCM).

Concretamente, España ocupa el primer puesto mundial y es el principal trampolín directo de inversión en once de los diecinueve países latinoamericanos analizados por este estudio, y en algunos de ellos supera el 40% de las cadenas intermediadas. En total, se han identificado 1.030 trampolines inmediatos, el 16,7% del total mundial, y 889 directos (el 14,4%). El trampolín directo se refiere al primer país utilizado por la matriz global para estructurar su cadena de propiedad en el contexto internacional, y el inmediato es la última economía antes de llegar a su destino latinoamericano.

Plataforma para invertir
El análisis desvela que 744 empresas extranjeras utilizan España como plataforma para invertir en Latinoamérica y controlan un total de 1.081 filiales, cerca de 1,5 por matriz. Entre los países extranjeros, Estados Unidos es el que más recurre a nuestra economía para invertir en la región. En total, lo hace con 125 empresas, el 16,8%, que gestionan 157 filiales.

Y si España es el principal trampolín, Europa constituye la principal área de procedencia de las inversiones en Latinoamérica, con el 38,6% de las matrices globales que invierten en la región. De ahí que entre las empresas que utilizan nuestro país como trampolín, el 60% sean europeas, mientras que Canadá y Estados Unidos representan entre18% y el 21%. Ambos países norteamericanos recurren además, en muchas ocasiones, a España como base europea con ese objeto de canalizar su presencia en Latinoamérica. Los datos también muestran un creciente interés de Asia y Oriente Medio.

Una posición única como economía puente
Estos resultados subrayan el atractivo para invertir en España, que, según la catedrática de economía aplicada Isabel Álvarez, ha afianzado “una posición única como economía puente entre Europa y América Latina, y constituye el trampolín más relevante para las inversiones procedentes del resto del mundo que tienen como destino la región”.

De hecho, añade Álvarez, “se confirma que la economía española funciona como un hub o nodo estratégico que canaliza inversión europea, norteamericana —e incluso latinoamericana— y asiática, hacia Latinoamérica, lo que contribuye a reforzar el papel de las empresas multiberoamericanas en la integración del espacio iberoamericano”.

Uno de los principales receptores de IED latinoamericana
El informe desvela también que, al mismo tiempo que España lidera la inversión extranjera directa (IED) europea en Latinoamérica, con cerca de 229.000 millones de dólares de stock en 2024, es uno de los principales receptores de IED latinoamericana en el viejo continente.

Otro dato relevante es que España no funciona únicamente como un punto de tránsito de capitales, sino que una parte relevante de las empresas que canalizan sus inversiones a través de nuestro país también desarrolla aquí su actividad productiva.

Superar desventajas de localización
El concepto de trampolín describe el recurso de las empresas a terceros mercados para superar desventajas de localización al mismo tiempo que acceden a conocimiento, tecnología y marcos institucionales más favorables. En el caso de España, no sólo pesan los factores económicos sino otros como la afinidad cultural, la estabilidad institucional, el conocimiento empresarial acumulado y su capacidad de articulación entre Europa y Latinoamérica.

Para la elaboración del estudio se han analizado más de 54 millones de microdatos con los que se han reconstruido las cadenas de propiedad de las empresas que operan en Latinoamérica, se ha identificado el origen último de sus inversiones y se ha determinado cuáles se canalizan a través de España.

Foto: Ceapi