Blackrock alaba la inversión en renta variable en España
Describe nuestro país como su preferido para estos instrumentos por su solidez y por las opciones de crecimiento que da su exposición a Latinoamérica.
“España sigue siendo nuestro país preferido para la inversión en renta variable.” Así de contundente se muestra la gestora estadounidense de activos Blackrock en su informe de perspectivas globales de mediados de año 2026. Este documento recoge los debates celebrados entre los gestores de cartera y ejecutivos de inversión sénior de la compañía, los pasados 2 y 3 de junio, para discutir sobre las perspectivas de la economía y los mercados globales, así como sus implicaciones para las carteras.
Aunque las valoraciones de los productos de renta variable que se comercializan en España puedan parecer menos atractivas que las de otros países europeos, su crecimiento interno, asegura el informe, “sigue siendo el más sólido de la región”. Además, indica, “la exposición a Latinoamérica ofrece opciones para áreas de mayor crecimiento”.
Desafíos estructurales
En un entorno internacional que se caracteriza en la actualidad por las limitaciones en mano de obra, energía y margen fiscal, Blackrock subraya que el mundo se está transformando gracias al fortalecimiento de las megapotencias. En ese contexto, la fragmentación geopolítica en Europa genera urgencia para abordar los desafíos estructurales que han frenado el crecimiento durante años. Y la gestora ve una tendencia “lo suficientemente favorable como para reducir parcialmente la brecha de rendimiento con Estados Unidos”.
En renta variable, indica el informe, “nos atraen los sectores financiero, de infraestructuras, industrial, de materiales y España. En renta fija, nos gusta el crédito europeo, especialmente la deuda de alto rendimiento con calificación crediticia elevada”. Las inversiones más atractivas, continúa, se encuentran en empresas y activos que contribuyen a solucionar los cuellos de botella en defensa, energía, tecnología y capital: “Preferimos invertir en Europa de forma selectiva y temática en áreas donde la escasez puede surgir y persistir”.
Perspectivas de crecimiento
La revolución de la IA, la fragmentación geopolítica y la transición energética aparecen en el informe como “megafuerzas” que impactan simultáneamente en la macroeconomía y los mercados financieros, modificando las perspectivas de crecimiento, inflación y asignación de capital.
En ese contexto, mientras Estados Unidos sigue siendo el epicentro de la inversión en IA y China domina parte de la transición energética y la IA física, Europa está reforzando la resiliencia en áreas críticas de la economía. Este cambio está generando un ciclo de inversión plurianual centrado en las áreas de defensa, energía, tecnología y capital, que tienen en común la necesidad de reducir las vulnerabilidades, fortalecer la seguridad y fomentar un mayor crecimiento.
Aunque en el caso de Europa, en general, Blackrock recomienda sobre todo la inversión en el sector financiero, también destaca “los sectores de materiales e industria, ya que ambos deberían beneficiarse de la inversión europea en IA, automatización industrial, robótica e infraestructura energética”. De hecho, explica, la oportunidad para Europa no viene tanto del desarrollo de modelos de IA como de su implementación física.
Foto: Blackrock