Veolia pone en marcha una planta de compostaje y biomasa en Zaragoza
Con capacidad para procesar más de 50.000 toneladas anuales, recupera residuos orgánicos y produce biocombustibles sólidos.
La compañía francesa Veolia, especializada en descarbonización, economía circular y gestión optimizada de los recursos, y su filial especializada en biomasa, Veolia Biomasa, han inaugurado una planta de compostaje y biomasa en Fuentes de Ebro (Zaragoza). En total, tiene capacidad para transformar más de 50.000 toneladas anuales, entre lodos de depuradora y biomasa local procedente de restos rurales, en compost para uso agrícola y energía limpia para la industria.
La nueva instalación está preparada para trabajar en dos líneas de actividad complementarias. La primera es el compostaje de residuos orgánicos, con capacidad para gestionar 27.000 toneladas anuales. Cuenta, a su vez, con dos líneas de tratamiento diferenciadas: una para lodos de depuración aptos para aplicación agronómica y otra para residuos destinados a la fabricación de fertilizantes.
Combustibles sólidos naturales
La segunda línea de actividad es una plataforma de procesado de restos forestales y agrícolas para su valorización energética. Con capacidad para tratar 15.000 toneladas anuales, el sistema clasifica y tritura el material para producir combustibles sólidos naturales, eficientes y sostenibles en forma de astillas y pellets, destinados a calderas industriales y redes de calefacción.
El director de Veolia Biomasa, Miguel Ruiz-Gálvez, explica: “Esta instalación refleja plenamente la estrategia GreenUp de Veolia, basada en acelerar la transformación ecológica mediante soluciones integradas de agua, energía y residuos. Apostamos por modelos capaces de generar valor a partir de recursos locales, impulsando al mismo tiempo la economía circular y la descarbonización del territorio”.
Para la compañía, esta iniciativa no sólo permite obtener nuevos recursos de lo que antes se desechaba, sino que se promueve un ciclo sostenible que genera empleo local, reduce la dependencia de los combustibles fósiles tradicionales y facilita que la industria y los sistemas de calefacción del territorio operen de forma mucho más limpia.
Foto: Veolia