La filial española de Odoo ha crecido cerca del 50% anual desde 2022, por encima de la media del grupo belga, y ha generado 350 empleos.

El unicornio tecnológico Odoo, pronto decacornio (superará los 10.000 millones de dólares de valoración), es una plataforma belga de software de gestión que, desde 2002, ofrece más de 85 aplicaciones empresariales de código abierto, diseñadas con el objetivo de satisfacer todas las necesidades empresariales: desde módulos de facturación hasta contabilidad, inventario, fichajes para el control horario y creación de sitios web. Flexible y fácil de utilizar, se adapta a cualquier tipo de sector y negocio para aumentar su eficiencia.

 

Cuatro años después de la apertura de su oficina española en Valencia, Odoo trabaja con más de quinientos partners y tiene ya más de trescientos empleados directos en nuestro país, una cifra que no deja de crecer, con la incorporación de unas diez personas al mes y el objetivo de llegar a 350 a finales de este año. Con perfiles que van desde marketing hasta ingeniería y administración, la compañía cree en el talento joven y da muchas oportunidades a recién graduados.

 

 

 

¿Cómo ha sido la evolución de Odoo en España en estos tres años?

La evolución ha sido muy sólida, y lo digo con cifras: desde que abrimos en septiembre de 2022, pasamos de uno a más de trescientos empleados y de 2.000 a 14.500 clientes, con unos ingresos recurrentes que se multiplicaron por más de cuatro y un crecimiento cercano al 50% anual. Y lo hicimos de forma rentable, con un margen ebitda del 27,5%. Crecer rápido es fácil; crecer rápido y siendo rentable, no. España era un mercado natural para Odoo, con un tejido dominado por pymes, justo el segmento donde somos más fuertes. No nos fijamos una meta numérica al abrir: el objetivo era expandir la marca y, con el tiempo, ser el referente del mercado.

 

Prevén alcanzar los mil millones de euros de facturación en 2027. ¿Cómo contribuye la oficina española a ese objetivo?

Nuestra contribución tiene dos dimensiones. La primera es la financiera: hoy aportamos cerca del 3,5% de la facturación del grupo, pero lo relevante no es la foto, sino la película. España crece a un ritmo cercano al 50% anual, por encima de la media del grupo, así que nuestro peso dentro de Odoo es cada vez mayor. En un objetivo tan ambicioso, aportar una porción creciente es precisamente la forma en que una filial suma. La segunda es menos visible: no nos vemos sólo como una unidad de facturación, sino como un referente en procesos, metodología y cultura de trabajo. Aspiramos a que nuestra forma de ejecutar sea una referencia para otras filiales del grupo.

 

Tienen empleados de perfiles muy variados. ¿Qué labores se desempeñan en la oficina española de Odoo?

La oficina española es una operación completa, no una simple delegación comercial. Tenemos tres grandes bloques, todos igual de esenciales: el comercial (venta directa e indirecta a través de partners, con preventa y posventa); los servicios (consultoría, soporte y desarrollo de proyectos de implementación); y las funciones corporativas (marketing, recursos humanos y administración). Sí hacemos desarrollo de herramientas, pero con un matiz. El desarrollo del producto base se hace en Bélgica (I+D). En España contamos con un equipo propio (product owner y desarrolladores) centrado en adaptar el software a la normativa fiscal y legal local, además del desarrollo a medida sobre proyectos de clientes. No construimos el producto base, pero sí lo adaptamos y lo extendemos según lo que cada cliente necesita.

 

Prevén llegar a los 350 empleados a final de año. ¿Cuál es la previsión a más largo plazo?

No trabajamos con un techo fijo de plantilla, porque nuestra contratación va atada a la demanda real del mercado, no a un objetivo impuesto. Dicho esto, si el mercado acompaña como lo ha hecho hasta ahora, un horizonte de en torno a 750 empleados es perfectamente alcanzable en los próximos años. Mientras Odoo siga expandiéndose en España y haya proyectos que atender, seguiremos incorporando talento. Preferimos crecer al ritmo que la demanda justifica —de forma sostenible y rentable— antes que fijar una cifra por ambición y luego forzarla.

 

¿Tienen previsión de abrir nuevas oficinas en España?

No, no prevemos abrir más oficinas. Toda nuestra operación está centralizada en Valencia y desde allí damos servicio a todo el país. Es una decisión deliberada: nuestro principal activo son las personas, así que la pregunta al elegir dónde estar no era logística, sino de talento. Valencia responde a esa pregunta mejor que casi cualquier ciudad. Aporta lo que yo llamo “salario emocional”: vivir en una ciudad con una calidad de vida altísima y, a la vez, tener un trabajo que te llena. Esa combinación es una ventaja competitiva real para atraer y retener talento; también talento joven, con muchas oportunidades para recién graduados.

 

Trabajan con más de quinientos partners en España. ¿Cómo funciona esa relación y qué significa para Odoo contar con ellos?

Nuestra red de partners es absolutamente fundamental. Son empresas que implementan Odoo, dan soporte y acompañan a los clientes en su día a día, y nos permiten llegar a sectores, tamaños y zonas donde no siempre llegamos de forma directa. Es una relación de doble vía: nosotros aportamos producto, formación y certificación; ellos, cercanía, conocimiento del cliente y ejecución local. No sustituyen a nuestro equipo directo, lo complementan. Y en España hay un factor añadido: muchos de estos partners trabajan con Odoo desde hace más de quince años, mucho antes de que abriéramos filial propia. Cuando aterrizamos en 2022, el mercado ya nos conocía y confiaba en el producto, y ese ecosistema previo fue una de las razones de que nuestro despegue fuera tan rápido. No son sólo una cifra: son la base sobre la que se apoya toda la expansión de la marca.

 

¿Cuál es el perfil de sus clientes, y cómo les ayuda Odoo en su gestión diaria?

Nuestro cliente es muy variado: atendemos desde autónomos y micropymes hasta grandes corporaciones, en prácticamente todos los sectores, destacando en retail, fabricación y servicios. La clave está en la integración. Una empresa típica tiene la información repartida en muchas herramientas: un programa para facturar, una hoja de cálculo para el stock, otra para el CRM, la tienda online por separado… Odoo unifica toda la gestión (ventas, inventario, contabilidad, CRM, comercio electrónico) en una sola plataforma modular, permitiendo a las empresas empezar por lo que necesitan y escalar sin la complejidad de un ERP tradicional. Y hoy esto es más importante que nunca por la IA, que sólo aporta valor si se apoya en datos limpios y unificados. De nada sirve la mejor herramienta de IA si tus datos están dispersos en diez sitios. Odoo es una única fuente de datos estructurada y auditable, clave para el cumplimiento fiscal y base sólida para que la IA funcione. Esto elimina tareas manuales, reduce errores y permite al empresario tomar decisiones con datos reales para centrarse en hacer crecer su negocio.

 

¿Cuáles son los próximos retos a los que se van a enfrentar en nuestro país?

Nuestros principales retos son los de cualquier empresa que crece rápido, y prefiero verlos así: retos que elegimos tener. El primero es escalar el equipo sin perder nuestra cultura. Vamos a seguir creciendo en plantilla de forma significativa, y el desafío no es contratar más, sino hacerlo manteniendo nuestra forma de trabajar, la exigencia y ese “salario emocional”. El segundo es sostener el ritmo de crecimiento a medida que ganamos tamaño: crecer al 50% anual desde una base pequeña es una cosa; mantener tasas altas siendo grande es mucho más difícil, y es lo que separa a las empresas que se consolidan de las que se estancan. Y el tercero es de mercado. España está inmersa en una transformación digital obligatoria: la nueva normativa de facturación electrónica y los sistemas verificables ante Hacienda llevarán, en los próximos años, a la práctica totalidad del tejido empresarial a digitalizar su gestión con software homologado, trazable y auditable. Eso genera una demanda enorme, y nuestro reto es estar a la altura: acompañar a miles de pymes en esa transición con la capacidad y el nivel de servicio que merecen.

 

Fotos:Odoo