El 19% de la inversión industrial en I+D en España es del sector farmacéutico

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Emplea a 45.000 personas en nuestro país, de las que el 52% son mujeres y dos tercios tienen estudios superiores

La industria farmacéutica es un tractor de la economía en España y en la mayoría de las economías desarrolladas. Se trata de uno de los principales generadores de valor añadido, empleo de calidad y competitividad, según el informe “El valor del medicamento desde una perspectiva social 2021”, elaborado por la fundación Weber, especializada en economía de la salud, con el apoyo de Farmaindustria.

La primera edición de este informe se publicó en 2018. Ahora, cuando han pasado tres años, el presidente de la fundación Weber, Álvaro Hidalgo, explica que “se hace necesario publicar esta actualización, con el objetivo de revisar los datos más recientes, recopilar nueva evidencia y repasar experiencias de éxito novedosas”.

Triple enfoque
El informe se centra fundamentalmente en tres aspectos: las mejoras en la calidad y esperanza de vida derivada de los medicamentos innovadores, su contribución a la eficacia y eficiencia del sistema sanitario y a la mejora de los niveles de productividad laboral, y su papel destacado como motor de la economía nacional.

Como indica Juan López-Belmonte, presidente de Farmaindustria, “este documento muestra, mediante la evidencia científica, que la innovación en medicamentos no es un gasto, sino una inversión; una inversión con retornos medibles desde la triple perspectiva sanitaria, económica y social”. Una idea que apoya Hidalgo: “En general, los medicamentos son terapias coste-efectivas, por lo que se trataría de intervenciones eficientes en las que merece la pena invertir”.

Líder en I+D
Según los datos publicados en el informe, el sector farmacéutico es líder en términos de inversión en investigación y desarrollo en todo el mundo. La cifra anual se acerca a los 154.000 millones de euros y no ha parado de crecer a lo largo de los últimos 25 años. Concretamente, en España, este sector está detrás del 18,9% de la inversión industrial en I+D.

Esta inversión no solo se traduce en mejoras de la salud y de los sistemas sanitarios, sino que es una fuente de empleo de calidad, según el informe, que habla de trabajos indefinidos, cualificados y diversos. En España, la industria farmacéutica emplea a 45.000 personas, lo que la convierte en el sector de alta tecnología que más trabajo genera: nada menos que el 47%. Entre todos esos profesionales, dos tercios tienen estudios superiores y el 52% son mujeres.

Empleo y generación de riqueza
Además, la industria farmacéutica contribuye de forma indirecta a la economía, al generar entre 1 y 2 euros en otros sectores por cada euro en producción. También el empleo se ve beneficiado, con hasta cuatro puestos indirectos o inducidos por cada empleo directo. Este dato permite que las empresas farmacéuticas en nuestro país aporten el 2% del empleo total a pesar de representar tan solo el 0,2% de las empresas industriales. Es más, generan el 2,2% de la cifra de negocios, el 3,3% del valor añadido y el 4,2% de las exportaciones.

Como subraya López-Belmonte, este sector es “un tractor de la economía de un país, lo que adquiere una especial importancia en este momento de crisis y necesidad de reactivación. Ha demostrado su capacidad de respuesta ante una crisis global sin precedentes”. Y concluye: “Y esta realidad debe estar en la base de la estrategia que un país moderno como España tiene que definir con respecto a la innovación de medicamentos y el acceso a los mismos, fuentes de esperanza para los pacientes y palancas clave de la competitividad de la industria farmacéutica”.