Una industria fuerte y resistente
Con una cifra de negocios de 178.923,3 M€ y 561.700 personas empleadas (según datos del primer trimestre de 2025), la industria de alimentación y bebidas se consolida como la primera rama manufacturera del sector industrial en España, representando el 25,7% del sector manufacturero nacional.
España es la cuarta potencia agroalimentaria de Europa y la décima del mundo. Debido a la amplia gama y calidad de sus cultivos y productos, la industria agroalimentaria española goza de gran prestigio internacional.
El dinamismo de las exportaciones agroalimentarias españolas, que presentan continuos años de superávit y representan casi el 20% de las exportaciones totales del país, han convertido a la industria en el cuarto exportador europeo y el séptimo mundial de estos productos.
La producción agraria española es extensa y diversa. Siendo uno de los líderes europeos y mundiales en superficie agrícola dedicada a la agricultura ecológica, España también es líder en cultivos como el aceite de oliva, los cítricos y las hortalizas frescas.
El tejido empresarial del sector está compuesto por cerca de 30.000 empresas, de las cuales 19.382 son empresas exportadoras, lo que demuestra que la internacionalización sigue siendo un pilar fundamental para su crecimiento.
En el caso de España, el vínculo alimentación/turismo/cultura garantiza un alto nivel de consumo y promociona la marca país, donde la producción agroalimentaria se ha convertido en parte esencial de la cultura y tradiciones del país.
Junto a esta tradición, el sector está experimentando una transformación disruptiva y decisiva hacia la digitalización y la sostenibilidad para hacer frente a nuevos retos como el cambio climático y la adaptación a las nuevas tendencias de consumo. Los Centros Tecnológicos españoles son líderes mundiales en áreas específicas que van desde el desarrollo de nuevos ingredientes a nuevas fuentes de proteínas de alta calidad, pasando por la mejora de las propiedades nutricionales y la agricultura de precisión. En los últimos años, España está desarrollando un sólido ecosistema innovador en toda la cadena de valor agroalimentaria.




